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Guía
Artículo publicado el 29 de mayo de 2026.
¿Buscas un matcha sin pesticidas, cultivado con esmero y con total trazabilidad? Lo normal es recurrir a los productos ecológicos, y es bastante lógico. Pero en el caso del matcha, la etiqueta no siempre lo dice todo.
Nuestro matcha se cultiva en el corazón de la prefectura de Mie
La agricultura ecológica se basa en un marco preciso: prohibición de los pesticidas sintéticos, trazabilidad, controles periódicos y auditorías de cumplimiento. Es un punto de referencia útil y, en muchos casos, ya aporta un verdadero nivel de confianza.
Sin embargo, una etiqueta ecológica no lo dice todo sobre el producto final. Certifica, sobre todo, que el método de producción se ajusta a unas especificaciones, no que el producto final esté totalmente libre de residuos. Además, las especificaciones, las modalidades de control y los requisitos administrativos pueden variar según los países (Ben-Othmen, 2025).
Por estas razones, los análisis independientes siguen siendo importantes, sobre todo en el caso de un producto como el matcha, que se consume en forma de polvo integral.
El matcha no es un té como los demás. No se trata simplemente de infusionar las hojas: se consume la hoja entera, molida hasta convertirla en un polvo fino.
Para profundizar en el tema
¿Qué es el matcha?
En otras palabras, si hay algún rastro de residuo, este acaba directamente en la taza. Por eso la cuestión de la pureza cobra especial importancia en esta categoría de productos.
El método de producción también es importante: cultivo a la sombra, selección de las hojas, molienda fina y saber hacer japonés. El matcha es un producto de precisión, lo que explica por qué la trazabilidad y los análisis tienen un peso decisivo a la hora de elegir qué comprar.
Japón cuenta con su propio sistema de certificación ecológica, con la norma JAS (Japan Agricultural Standard), regulada por el Ministerio de Agricultura.
En la práctica, este sistema puede resultar de difícil acceso para los pequeños productores, ya que conlleva elevados costes de auditoría, una documentación compleja y continua, trámites administrativos engorrosos, y no existe ninguna medida de apoyo financiero, a diferencia de lo que ocurre en la UE o en Estados Unidos (Sawanobori y Babicz, 2006).
«La carga económica y administrativa que se impone a los productores se agrava aún más, cuando ya era prácticamente imposible amortizar estos nuevos gastos.» — Sawanobori y Babicz, 2006
Resultado: algunos productores cultivan sin insumos sintéticos, pero no llegan a solicitar la certificación, ya que no quieren o no pueden asumir esa carga administrativa.
Es importante tener en cuenta lo siguiente: en Japón, la ausencia de un logotipo ecológico no implica automáticamente que no se apliquen buenas prácticas agrícolas.
A diferencia de Europa, la agricultura ecológica sigue siendo relativamente marginal en Japón. Para comprender mejor el sector, he aquí algunas cifras del Ministerio de Agricultura japonés (2025):
En Milia Matcha, nuestro matcha se somete, en cada cosecha, a un riguroso control por parte de un laboratorio independiente. Hemos confiado nuestros análisis a Eurofins Dr. Specht, un laboratorio de referencia mundial especializado en el análisis de té, hierbas y especias desde hace más de 50 años.

El control de calidad
Con un método de análisis de residuos múltiples que abarca cerca de 700 sustancias activas y sus metabolitos, Eurofins Dr. Specht es uno de los laboratorios más completos y exigentes del mundo en lo que respecta a este tipo de productos.
En cifras
El objetivo es sencillo: comprobar qué contiene realmente el producto, cosecha tras cosecha, en lugar de basarse únicamente en una certificación o en lo que dice el envase.
Este enfoque cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que ya se han producido retiradas de matcha o té ecológico debido a incumplimientos relacionados con los plaguicidas, y que algunas parcelas cultivadas de forma adecuada pueden colindar con cultivos convencionales tratados con plaguicidas, lo que conlleva un riesgo de contaminación por deriva. En este contexto, la transparencia analítica se convierte en un auténtico criterio de confianza.
Estos son los tres aspectos más importantes de nuestro enfoque:
A tener en cuenta
No se han detectado residuos de plaguicidas, incluido el glifosato.
Análisis de Eurofins: Milia Matcha
Consulta el informe de análisis completo
Antes de comprarlo, haz las preguntas adecuadas. Un buen matcha no se juzga solo por su envase.
Comprueba si la marca te lo explica con claridad:
Una etiqueta puede ayudar a filtrar. Pero en el caso de un producto tan delicado como el matcha, lo que marca la diferencia son las pruebas concretas.
Más allá de los pesticidas, la cuestión de los metales pesados es igualmente fundamental. Al estar presentes de forma natural en el medio ambiente, es inevitable que se encuentren en trazas en la mayoría de los tés. Lo que realmente importa no es tanto su presencia como su concentración exacta, cuantificada rigurosamente mediante análisis de laboratorio.
Para profundizar en el tema
Los metales pesados en el matcha
El sello ecológico sigue siendo un buen indicador. Pero, en el caso del matcha japonés, no basta por sí solo para juzgar la calidad real del producto.
Entre las diferencias en materia de certificación, las trabas administrativas en Japón y las limitaciones de un sello que describe sobre todo un proceso, es más sensato tener en cuenta también los análisis independientes y la trazabilidad real.
Es esta combinación la que permite elegir un matcha más transparente, más claro y más creíble.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. La certificación ecológica prohíbe los pesticidas sintéticos, pero no sustituye a un análisis directo del producto final. Para saber qué contiene realmente el producto, es necesario realizar un análisis de laboratorio independiente.
Sí. Algunos productores aplican prácticas muy respetuosas con el medio ambiente sin optar por la certificación ecológica, sobre todo debido a su coste y a la carga administrativa que supone en Japón. Por lo tanto, la ausencia de una etiqueta no demuestra que no se apliquen buenas prácticas.
Porque se consume la hoja entera en forma de polvo. Por eso, el control de residuos es especialmente importante en esta categoría. Es una diferencia sencilla, pero fundamental.
Se trata de un análisis realizado por un laboratorio acreditado independiente de la marca, en el que se detecta la presencia de moléculas químicas (pesticidas, herbicidas, fungicidas) en la muestra de matcha. Los análisis rigurosos abarcan varios cientos de moléculas simultáneamente. Los resultados se expresan en mg/kg y se comparan con los límites máximos de residuos (LMR) establecidos por la normativa europea.
Ambos sistemas comparten los mismos principios básicos (prohibición de los pesticidas sintéticos, trazabilidad), pero sus modalidades de control, sus costes y sus niveles de apoyo a los productores difieren significativamente. Un producto con certificación JAS puede importarse y venderse como ecológico en Europa bajo ciertas condiciones, pero ambas etiquetas no son estrictamente idénticas en su aplicación.
Busca tres cosas: un origen claro, análisis independientes y una verdadera transparencia documental. Si la marca no da detalles sobre sus resultados, es una señal a tener en cuenta.
Ben-Othmen, M. (2025, 16 de octubre). Por qué las etiquetas «ecológicas» no son iguales en todos los países. The Conversation.
Bernier, B. (2010). La agricultura ecológica en Japón. Antropología y Sociedades, 34(1), 169-182.
FAO/OMS. (2006). Residuos de plaguicidas en los alimentos 2006.
Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón. (2025). La situación de la agricultura ecológica en Japón.
Sawanobori, S., y Babicz, L. (2006). La agricultura ecológica japonesa desde la década de 1990: legislación y políticas oficiales. Ebisu, 35(1), 31-57.